Medición de la Pobreza[1]

Ángeles Palacios Escobar[2]

La pobreza se puede identificar y cuantificar a través de múltiples maneras, a partir de la medición unidimensional y de la medición multidimensional.

La medición unidimensional se realiza a través del Método Indirecto conocido mejor como el Método del Ingreso o de la Línea de la Pobreza, el cual mide a la pobreza a través de un enfoque cuantitativo, y a partir de un nivel de ingreso es como se determina la línea de la pobreza. El objetivo de este método es medir a la pobreza a través de la incapacidad monetaria para satisfacer las necesidades más básicas en base a un ingreso mínimo, por eso se le conoce como el “método del ingreso”.

Detrás de este método subyace la idea de que la pobreza es únicamente resultado de la distribución desigual del ingreso.

En América Latina como en otras regiones pobres es más común la aplicación de este método en su variante alimentaria; porque la desnutrición es considerada un aspecto esencial de la pobreza y por lo tanto se le considera un indicador fundamental de ésta, ya que el hambre deteriora la condición humana, y en un estado severo, ocasiona daños físicos y mentales irreversibles en los seres humanos, provocándoles serios impedimentos para desarrollarse adecuadamente, lo cual se refleja en un bajo rendimiento escolar, laboral, y alta probabilidad de contraer enfermedades a lo largo del ciclo vital y hasta provocar una muerte precoz. Razón por la cual, el método del ingreso en su variante alimentaria le concede prioridad a las necesidades alimentarias frente a otras necesidades.

Este método tiene muchas desventajas por lo cual no es recomendable usarlo, pero la limitación principal es que concibe a la pobreza como un problema unidimensional, y lo reduce a un problema único de ingreso insuficiente. Actualmente está demostrado que la pobreza es un problema ocasionado por múltiples factores que van más allá de la ausencia o falta de un ingreso adecuado.

La medición multidimensional contempla al menos 6 métodos para identificar y cuantificar a la pobreza, entre ellos se encuentran: el Método Directo o el de las Necesidades Básicas Insatisfechas (MNBI), el Método Integral de la pobreza (MIP), el Índice de Pobreza Humana en países en desarrollo y desarrollados, el Índice de Pobreza Global y la Masa Carencial.

El Método Directo también conocido como el Método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), tiene como objetivo medir la pobreza a partir de la insatisfacción de las necesidades básicas educación, salud y vivienda. Identifica a los pobres de una manera directa, no por la vía del ingreso sino por la carencia de no tener una vivienda de mínima calidad, vivir en condiciones de hacinamiento[3], no tener acceso a agua potable, no contar con servicios de drenaje, no tener acceso a la educación básica, con la inasistencia a la escuela de niños en edad escolar, con el nivel educativo, etc. Al igual que el método indirecto posee muchas desventajas y se considera como un método incompleto en la medición de la pobreza, porque no toma en cuenta otras necesidades esenciales que permiten elevar el nivel de vida, como son la alimentación, el vestido o calzado, entre otros.

El Método Integral de la Pobreza (MIP) es una aportación latinoamericana, en función de que los dos métodos anteriores presentan ciertas limitaciones que impiden una cuantificación exacta de la pobreza se propuso el Método Integral que intenta reunir los puntos rescatables de los dos métodos anteriores, pero el resultado es menos confiable, porque se puede hacer una doble cuantificación de la pobreza.

El Índice Global de Pobreza (IPG) es un índice que sirve para identificar a los hogares pobres. En México, el Ejecutivo Federal a través de la Secretaria de Desarrollo Social lo emplea para distribuir los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) del Ramo 33 entre los Estados y Municipios, considerando criterios de pobreza extrema.

Se calcula en base a cinco necesidades básicas: Ingreso per capita del hogar, nivel educativo promedio por hogar; disponibilidad de espacio de la vivienda; disponibilidad de drenaje; y disponibilidad de electricidad-combustible para cocinar. Un hogar se considera en pobreza extrema si tiene un Índice Global de Pobreza entre cero y uno.

La Masa Carencial agrega el volumen de los hogares haciendo abstracción de la insatisfacción social que presentan, a partir de la identificación basada en el Índice Global de Pobreza. La masa carencial tiene su unidad fundamental en el hogar y puede agregarse hasta el nivel nacional.

Las entidades federativas distribuyen entre los Municipios los recursos del Fondo para la Infraestructura Social Municipal, igualmente utilizando el Índice Global de Pobreza y la Masa Carencial, lo que enfatiza el carácter redistributivo de estas aportaciones hacia aquellos Municipios con mayor magnitud y profundidad de pobreza extrema.

Para los países en desarrollo el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD ha elaborado el Índice de Pobreza Humana en países en desarrollo IPH1 índice que se concentra en la privación de 3 elementos esenciales de la vida humana, ya reflejados en el Índice de Desarrollo Humano: Longevidad: este indicador se relaciona con la supervivencia. La vulnerabilidad a la muerte a una edad relativamente temprana, está representada en el IPH con el porcentaje de gente que se estima morirá antes de los 40 años de edad. Conocimientos: quedar excluido del mundo de los conocimientos, se mide por el porcentaje de adultos analfabetas. Nivel de vida decente: este indicador está representado por un compuesto de 3 variables, el acceso a servicios de salud, agua potable, y por el porcentaje de niños menores de 5 años desnutridos (con peso insuficiente).

Así mismo para los países desarrollados el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD ha elaborado el Índice de Pobreza Humana en países desarrollados IPH 2 Las cuestiones relacionadas con la pobreza en los países en desarrollo incluyen el hambre, el analfabetismo, las epidemias y la falta de servicios de salud o de agua potable, cuestiones que pueden no tener importancia fundamental en los países más desarrollados, en que el hambre es de rara ocurrencia, la alfabetización es casi universal, al igual que los servicios de salud, la mayoría de las epidemias se encuentran controladas, y la gran mayoría de la población cuenta con agua potable.

Por lo tanto en los países ricos los estudios de la pobreza se encuentran concentrados en variables como la privación de una vida larga, el conocimiento de los adultos, la pobreza de ingreso y la inclusión social medido por el desempleo de largo plazo: Longevidad: medida a través de la probabilidad al nacer de no sobrevivir a los 60 años de edad. Conocimientos: medido por la tasa de analfabetismo funcional adulto. Privación de un nivel de vida decoroso: medido por el porcentaje de la población bajo el límite de la pobreza. La inclusión social: medido por la tasa de desempleo de largo plazo (1 año o más).

El IPH 2 se calcula para todos los países de la OCDE, excepto: la República Checa, Hungría, Corea, México, Polonia y Turquía.

Es importante señalar que estos métodos representan maneras distintas de concebir a la pobreza y por lo tanto de identificarla. Según el método que se utilice dependerá el resultado.

 


[1] Este trabajo es un fragmento de un capítulo más elaborado sobre el tema y forma parte de las investigaciones que se realizan en el Centro de Estudios del Desarrollo Económico de México (CEDEM) de la Facultad de Economía de la UNAM.

[2] Profesora de la Facultad de Economía, UNAM

[3] El nivel de hacinamiento se refiere al número de personas que habitan en un mismo cuarto.