LA POBREZA BAJO LA VISIÓN DE LAS DIFERENTES INSTITUCIONES INTERNACIONALES 1*

 

Ángeles Palacios Escobar 2*

 

La pobreza, desde la perspectiva del banco mundial

En su Informe sobre Desarrollo Mundial de 1999 el Banco Mundial, acepta la concepción que engloba no sólo la privación material, sino también el bajo nivel de instrucción y de salud. En su informe más reciente 2000/2001 amplía este concepto de pobreza, de manera que ahora incluye la vulnerabilidad, la exposición al riesgo y la falta de representación. Sin embargo el Banco Mundial estima las cifras mundiales de la pobreza, basándose en datos de consumo, porque lo considera como un indicador que refleja mejor los niveles de bienestar a largo plazo que el ingreso corriente. Estos datos son recopilados a través de las encuestas a hogares de los diferentes países. Actualmente dispone datos de 96 países que representan al 88% de la población mundial.

La evolución de la pobreza entre los años de 1987 a 1998, según el Banco Mundial es la siguiente:

i) En América Latina y el caribe el número de pobres creció un 20%.
ii) Asia Meridional y África al Sur del Sahara concentran aproximadamente el 80% de la población mundial que vive con menos de 1 dólar al día. En África al Sur del Sahara ésta parte de la población aumentó de 217 a 291 millones de personas. Lo que significa, que casi la mitad de la población de esa región vive en la pobreza. En Asia Meridional el número de pobres aumentó de 474 millones de personas a 522 millones de personas, aún cuando la proporción de personas pobres sufrió una disminución del 45% al 40%.
iii) El aumento más dramático lo ha tenido Europa y Asia Central, donde el número de pobres se ha multiplicado de 1.1 millones en 1987 a 24 millones de personas en 1998.

Por otro lado, en Asia Oriental, el Oriente Medio y el Norte de África se ha reducido el número de personas pobres. Asia Oriental ha disminuido considerablemente esta cantidad de 114 millones en 1987 a 65 millones de personas en 1998.

La pobreza, desde la perspectiva de la comisión de estudios para américa latina y el caribe (CEPAL) 3*.

Entre los años 1990 y 1997 América Latina y el Caribe experimentó una reducción de la pobreza, la cual se redujo de 41% a 36%, para un conjunto de 19 países sobre los que la CEPAL dispone de información. Así mismo, la indigencia experimentó una evolución semejante a la de la pobreza, se redujo en 3%, del porcentaje de hogares en esa condición, los cuales pasaron para dicho periodo de 18 a 15%.
Sin embargo entre 1980 y 1999, la población urbana en situación de pobreza aumentó, de un total de 63 millones a una cifra que superaría los 130 millones de personas, mientras que en las zonas rurales se alcanzan los 80 millones.

En Chile se logró revertir en 5% la pobreza urbana, al reducirse del 23 al 18% entre 1994 y 1998. Por su parte en Uruguay, ésta se redujo de 12% a 6% entre 1990 a 1994.
Panamá y Perú, registraron también avances importantes en la reducción de la pobreza en períodos más largos. En Panamá entre 1991 y 1997 se redujo la pobreza en 9%, al pasar de 36 a 27%. En Perú se logró una disminución significativa de la pobreza urbana entre 1986 y 1997, la cual pasó de 52 a 37%. Aunque en las áreas rurales la pobreza se mantiene por encima del 60% del total de hogares.
En Argentina, Colombia, México y Venezuela en 1997 se registraba la incidencia de la pobreza más alta que en 1980. Al igual que en Costa Rica y Honduras, que al inicio del año 2000, la pobreza afectó a más del 36% de los hogares, nivel superior a la registrada en 1980.

Las estimaciones de la pobreza que efectúa la CEPAL, se hacen mediante el método del ingreso, basado en el cálculo de la línea de la pobreza (la cual representa el monto de ingreso que permite a un hogar satisfacer las necesidades esenciales).

La Línea de la Pobreza de cada país se estima sobre el costo de una canasta básica de alimentos, que cubre las necesidades nutricionales de las personas. Toma en cuenta:

i) Los hábitos de consumo
ii) La disponibilidad efectiva de alimentos
iii)Y los precios relativos de ellos.

Al valor de esta canasta se suma una estimación de los recursos que requieren los hogares par satisfacer el conjunto de las necesidades básicas no alimentarias.

La Indigencia por su parte, se considera una situación de pobreza extrema, las personas que forman parte de hogares cuyos ingresos son tan bajos que aunque los destinaran por completo a la compra de alimentos, no lograrían satisfacer de manera adecuada las necesidades nutricionales de todos sus miembros.

La CEPAL, obtiene el valor de la Línea de la Pobreza en las áreas urbanas, estimando en el doble el valor de la Línea de Indigencia. Mientras que en las zonas rurales es de alrededor de 75% mayor que el respectivo presupuesto básico de alimentación.

La CEPAL toma 3 indicadores para determinar la pobreza urbana:

I .La situación demográfica.
Considera a un hogar como pobre urbano, cuando éste presenta una relación de dependencia igual ó mayor a 2. Es decir cuando presentan una alta carga de dependencia demográfica.
II. El Desempleo.
Para identificar a un hogar en pobreza urbana, se contempla solamente al desempleo abierto y considera la presencia en el hogar de al menos un desocupado, sea éste el jefe de familia u otro de sus miembro.
III. Bajos ingresos y escasa educación.
Se considera el nivel de ingresos laborales y el número de años de educación del jefe del hogar o del principal aportante de ingresos. El umbral de bajos ingresos laborales corresponde a 2.5 veces el valor de la Línea de la Pobreza per cápita de cada país, y se considera con escasa educación a los perceptores con menos de 10 años de estudios aprobados.

El carácter estructural de la pobreza rural y su persistencia se asocian a una pluralidad de factores que la diferencian de la pobreza urbana, la CEPAL considera a los siguientes:

i) Falta de acceso a la tierra
ii) La dinámica demográfica, especialmente la alta fecundidad y el carácter selectivo de los procesos migratorios
iii) Bajos niveles de educación y altas tasas de analfabetismo funcional
iv) El aislamiento geográfico y la falta de acceso a las comunicaciones
v) La dificultad de acceso a servicios básicos
vi) El deterioro ambiental y de la base productiva
vii) El alto grado de riesgo de la agricultura
viii) Tecnologías inapropiadas
ix) Carencia de información y dificultades o falta de acceso a los mercados de tierra, agua, crédito y bienes en general.
x) Los riesgos de la actividad inherentes a las condiciones climáticas
xi) Bajo potencial productivo de la tierra.

En Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Perú, la pobreza es aún predominantemente rural. Mientras que en Colombia, México, y República Dominicana cerca del 45% del total de los pobres del país, residen actualmente en zonas rurales.
En el continente latinoamericano la indigencia que corresponde a situaciones de carencias más extremas entre la población pobre, se concentra en las zonas rurales. Mientras que las condiciones de pobreza no indigente, siguen proporcionalmente afectando a la población urbana de los países. Se puede constatar, que en los países de menor producto por habitante, la indigencia es un fenómeno más extendido, pero la indigencia rural duplica con creces la pobreza urbana. En los casos donde la pobreza es predominantemente urbana, la pobreza rural sigue siendo un desafío para los gobiernos, debido a las dificultades especiales que plantea su superación.

 

La pobreza, desde la perspectiva del programa de naciones unidas par el desarrollo (PNUD) 4*.

La Organización de las Naciones Unidas, a partir de 1990, expone cada año a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) informes sobre el desarrollo humano, analiza la situación del desarrollo humano en el mundo y clasifica a los países de conformidad a un índice, calculado en base a tres indicadores claves: longevidad, nivel de educación e ingreso; así como a aspectos que atañen al desarrollo humano: derechos humanos, crecimiento económico, globalización, adelanto tecnológico, participación comunitaria, entre otros. Esta visión del desarrollo humano desde luego hace referencia a la pobreza humana desde esta misma perspectiva.
La pobreza desde la perspectiva del desarrollo humano, significa que se deniegan las oportunidades y las opciones más fundamentales del desarrollo humano: vivir una larga vida, sana y creativa, disfrutar de un nivel de vida decente, libertad, dignidad, respeto por sí mismo, entre otros. En el Informe Sobre el Desarrollo Humano de 1997, se introduce el Índice de Pobreza Humana, compuesto por características diferentes de privación de la calidad de vida. El índice de pobreza humana se concentra en tres elementos esenciales de la vida humana:

i) La primera privación se relaciona con la supervivencia y se representa a través del porcentaje de gente que se estima morirá antes de los 40 años de edad.
ii) La segunda dimensión se relaciona con los conocimientos y se mide por el porcentaje de adultos analfabetas.
iii) El tercer aspecto, se refiere al nivel de vida decente, en particular, el aprovisionamiento económico general. Está representado por tres variables: el acceso a servicios de salud y agua potable, y el porcentaje de niños menores de cinco años desnutridos.

 


1 Este trabajo es parte de la investigación “Superación de la Pobreza y Universalización de la Política Social” inscrita en el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA) de la UNAM, cuyo responsable es el Catedrático Rolando Cordera Campos; dicha investigación se realiza en el Centro de Estudios del Desarrollo Económico de México (CEDEM) de la Facultad de Economía, UNAM.
2 Profesora de la Facultad de Economía, UNAM.
3 Fuente: La brecha de la equidad; CEPAL
4 Fuente: Informe sobre el Desarrollo Humano, varios años, PNUD-ONU.